Sobre exámenes, aburrimiento y experimentos
No sé porqué, pero tengo la costumbre de dejar lo que no me gusta hasta el final (excepto en la comida, claro).
Un buen ejemplo de ello es ahora mismo. Como hace seis meses que no le pongo atención a la maestra de química (por más que quiera, a los cinco minutos ya estoy dibujando lindos encabezados al libro de texto) y mañana tengo examen, me propuse estudiar "bien" por primera vez. Digo bien porque nunca logro estudiar para un examen como debe de ser (y aún así, misteriosamente, sigo sacando buenas calificaciones). Hace aproximadamente tres horas saqué el libro, luego recordé que había un video que quería ver, lo vi y de regreso al libro. Un minuto más tarde me entró la duda de saber en qué página del Quijote iba, así que lo saqué y vi en qué página (115 apenas). Y no adivinan qué me puse a hacer. Me puse a leer. Como cinco páginas nomás. Después mi prima me empezó a preguntar algo de su tarea de inglés por el messenger, lo que acabó en una productiva conversación de emoticons danzantes. Tomé agua. Abrí la ventana porque me dio calor. Navegué por algunos foros y, finalmente, me puse a experimentar con mi blog, a ponerle colores chingapupilas y tal. Quedó medio feo, pero al menos ahora no está lo predeterminado...
Total, son las ocho cuarenta y aún no he leído un renglón de lo que tengo que estudiar.
Un buen ejemplo de ello es ahora mismo. Como hace seis meses que no le pongo atención a la maestra de química (por más que quiera, a los cinco minutos ya estoy dibujando lindos encabezados al libro de texto) y mañana tengo examen, me propuse estudiar "bien" por primera vez. Digo bien porque nunca logro estudiar para un examen como debe de ser (y aún así, misteriosamente, sigo sacando buenas calificaciones). Hace aproximadamente tres horas saqué el libro, luego recordé que había un video que quería ver, lo vi y de regreso al libro. Un minuto más tarde me entró la duda de saber en qué página del Quijote iba, así que lo saqué y vi en qué página (115 apenas). Y no adivinan qué me puse a hacer. Me puse a leer. Como cinco páginas nomás. Después mi prima me empezó a preguntar algo de su tarea de inglés por el messenger, lo que acabó en una productiva conversación de emoticons danzantes. Tomé agua. Abrí la ventana porque me dio calor. Navegué por algunos foros y, finalmente, me puse a experimentar con mi blog, a ponerle colores chingapupilas y tal. Quedó medio feo, pero al menos ahora no está lo predeterminado...
Total, son las ocho cuarenta y aún no he leído un renglón de lo que tengo que estudiar.

1 Comentarios:
buen blog, buen blog... la verdad mejor que mi bodrio... felicidades.
http://elaburrimientopuro.blogspot.com/
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